viernes, 23 de agosto de 2013

Dejar que el mundo me conozca

Una vez alguien me dijo…  seguí escribiendo, dejó que el mundo te conozca.
Hola mundo, acá estoy… presentándome dejándome que me conozcas.
¿Qué te puedo contar? Que estoy rodeada de mucha gente que me quiere, que me apoya, que me banca… que el amor siempre vuelve a tocar tu puerta, te sorprende en el momento menos pensado y en los lugares menos pensados. Amores perros, amores que son pasiones inexplicables, amores que te marcan.
Te puedo contar, que los amigos son un sostén importante en mi vida… los hay de todos los círculos, facultad, vida, colegio, infancia, amigo de amigo…. Pero hacen que la vida sea más divertida.
También puedo contar de la familia… Una vez en la facultad me dijeron, no existe en el código civil ni en ningún lado una definición de FAMILIA…  y sí que no la hay… porque existen familias de las más diversas formas y colores y la mía no es una familia “tipo” que digamos, y ni siquiera en la cantidad denominada como tipo.  Mi familia me hizo ser quien soy, con sus cosas malas y sus buenas. Mis hermanos, son  lo que me recuerdan día a día que por ellos también lucho.
Las drogas, que les puedo decir… mejor no mucho. Pero también existen.
Mi gato, mi panchi…. Una pequeña criatura loca, pero con mucho amor, que me llena la casa de amor y de pelos.
Bueno mundo, para una pequeña introducción es un resumen que te puedo hacer.
No quiero pasar por este mundo terrenal, sin dejar mi marca. Empiezo por esto.